Uno de tres: reflexiones sobre el cierre del seminario #PAADUNER

Cuando emprendí el desafío de cursar el Ciclo de Formación en Producción de Contenidos y Ambientes Digitales Educativos, tenía miedo de no estar a la altura de las circunstancias ya que la maternidad full time me había aislado del mundo educativo y laboral; sentía que había perdido el ritmo que traía de aquellos días en los que trabajaba-estudiaba 24×7.

Algo de verdad había en mis presentimientos, ya no tengo ni el mismo ritmo y tiempo de antes, sin embargo, a medida que iba transitando el primero de los tres seminarios que conforman el ciclo de formación descubrí nuevas cualidades-habilidades en mí antes desconocidas.

Mirando hacia atrás y respetando el orden en el cual se fueron sucediendo los temas del seminario, voy a dejar algunas ideas-reflexiones inconclusas sobre mi recorrido.

La primera unidad me sirvió para refrescar categorías y conceptos que había incorporado en instancias previas de formación e incorporar nuevos autores y lecturas tales como la noción de las ciberculturas, las modalidades y características del aprendizaje en la era digital. La categoría de “competencia digital” de Adell fue una de las gratas novedades, sin embargo, me sirvió para revisar mis propias competencias digitales y reflexionar sobre el estado de cada una de las partes buscando las flaquezas y los puntos a mejorar. Tuve dificultades a la hora del armado del blog, no porque no supiera cómo hacerlo sino, más bien, porque las plataformas cambiaron bastante desde mi última incursión por la blogoesfera. Pero en nuestros tiempos no hay nada que un buen tutorial no pueda solucionar.

Las lecturas de la segunda unidad fueron las que me resultaron más difíciles, quizás sea porque eran conceptos desconocidos ya que del aprendizaje conectivo tenía una vaga idea, opinión vulgar; o porque los leí en tiempos distintos y de manera interrumpida. Fueron de ayuda los videos explicativos que encontré buceando en Internet, haciendo práctica el lema de enriquecer y expandir el conocimiento y de aprender con otros y de otros. La realización de la tarea me ayudo a apropiarme de la lectura que hice sobre los materiales: los actos de conocer y aprender siempre dependieron de redes neuronales, rizomáticas, complejas, diversificadas, sociales, relacionales, vinculares, solo que ahora el acceso a las herramientas tecnológicas nos permite organizar, ampliar, expandir, potenciar, crear nuevas redes para aprender con y de otros.

Sin lugar a dudas, podría afirmar que la noción de PLE llegó a mi vida en mayo del 2016, antes no tenía ni la más mínima idea de su existencia. Pero tal como sostienen Adell y Castañeda, siempre existieron los entornos personales de aprendizaje solo que no se nos había ocurrido organizarlo, visualizarlo y caracterizarlo. A raíz de tener que organizar y visualizar mi PLE caí en la cuenta de cuán diverso eran los recursos que utilizaba para leer, crear y compartir y a la vez, la tarea me proporciono la oportunidad de enriquecer aún más mi PLE y mi PLN. Desconocía las herramientas que existen en la actualidad para visualizar los PLE razón por la cual me consto entender cómo funcionaban; mirando en retrospectiva, creo que podría haber organizado mejor mi PLE tratando de diferenciar entre los componentes principales. Será para la próxima oportunidad.

La última unidad dedicada al e-learning y los ambientes enriquecidos también fue una invitación a refrescar y re-pensar conceptos ya conocidos. Recuerdo lo complejo y desgastador que era la tarea de ser tutora virtual del aula que gestionaba para la cátedra de Historia de los Medios: cada estudiante merecía una respuesta y atención particular, individual, pero en la tarea de ayudar a otros yo también aprendía y muchísimo, no sólo sobre nuevos temas y contenido sino sobre los modos de aprender en los entornos digitales y sobre la interacción y comunicación digital. Hasta el día de hoy la cátedra sigue diversificando y enriqueciendo cada año que pasa, su estrategia de comunicación y aprendizaje: un aula virtual como apoyatura y complemento obligatorio a las clases presenciales; una comunidad de aprendizaje en Facebook, un correo electrónico para novedades y consultas; un blog para visualizar y compartir las producciones multimedia de los alumnos, aún en desarrollo; charlas y talleres sobre conservación de materiales; clases teóricos y prácticas que se ajustan al modelo tradicional del aprendizaje; trabajos finales que ponen en el acento en la investigación y en el hacer. Cómo verán, cada elemento de la estrategia educativa, didáctica, pedagógica y comunicacional de la cátedra tiene su razón de ser y su función, ningún reemplaza a la otra, todas se complementan y cada una interpela desde un lugar distinto a los estudiantes. Ahora que me pongo a pensar, la cátedra de la que yo formaba parte es un buen ejemplo de una experiencia de enseñanza-aprendizaje para los tiempos que corren.

El diseño de una planificación que contemple, atienda y trate de integrar todo lo aprendido durante el seminario no es tarea fácil, la verdad no sé si cumplí con la consigna, lo cierto es que hice lo mejor que pude. Las devoluciones son las pistas para mejorar, las espero con ansias.

Uno de tres seminarios del ciclo de formación ha llegado a su fin. Nos leemos más adelante, aún queda largo trecho por recorrer.

desmotivado.es_El-final-de-un-camino-Es-el-comienzo-de-otro_137928679533

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s